{"id":3663,"date":"2023-04-10T20:25:55","date_gmt":"2023-04-10T20:25:55","guid":{"rendered":"https:\/\/alimentacionycultura.ucr.ac.cr\/?p=3663"},"modified":"2023-07-25T02:23:13","modified_gmt":"2023-07-25T02:23:13","slug":"tico-que-se-respeta-come-frijoles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alimentacionycultura.ucr.ac.cr\/index.php\/2023\/04\/10\/tico-que-se-respeta-come-frijoles\/","title":{"rendered":"Tico que se respeta come frijoles"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-post-date\"><time datetime=\"2023-04-10T20:25:55+00:00\">10 de abril de 2023<\/time><\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.diarioextra.com\/Noticia\/detalle\/292727\/tico-que-se-respeta-come-frijoles\">Art\u00edculo publicado por M.Sc. Romano Gonz\u00e1lez Arce en Diario La Extra del 17 de mayo del 2016.<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alimentacionycultura.ucr.ac.cr\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_20160415_120932-1024x575.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3664\" width=\"1030\" height=\"578\" srcset=\"https:\/\/alimentacionycultura.ucr.ac.cr\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_20160415_120932-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/alimentacionycultura.ucr.ac.cr\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_20160415_120932-300x168.jpg 300w, https:\/\/alimentacionycultura.ucr.ac.cr\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_20160415_120932-768x431.jpg 768w, https:\/\/alimentacionycultura.ucr.ac.cr\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_20160415_120932-1536x863.jpg 1536w, https:\/\/alimentacionycultura.ucr.ac.cr\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_20160415_120932-2048x1150.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1030px) 100vw, 1030px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frijoles producidos en Upala, Costa Rica.  Fotograf\u00eda de Patricia Sed\u00f3 Mas\u00eds, 2016.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La poblaci\u00f3n costarricense tiene sangre \u201cF\u201d, de frijol, y pese a las mezclas con otras sangres, se mantiene as\u00ed a pesar de los embates culturales y econ\u00f3micos de las \u00faltimas d\u00e9cadas contra la cultura del frijol (que es la misma que la del ma\u00edz). Sean blancos, rojos, negros, pintados, tiernos, nacidos, gandul, de palo; y arreglados, molidos, majados, en sopa negra, con carnes, pellejo, el m\u00e1s reciente chifrijo, casados, gallo pinto, rice and beans, empanadas, empanadas de pl\u00e1tano maduro, emparedados, con patacones, en tamales, en variantes chinas, o vegetarianas (como tortas),&nbsp; y un largo etc\u00e9tera, los frijoles nos acompa\u00f1an desde tiempos remot\u00edsimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A inicios del Siglo XVI Gonzalo Fern\u00e1ndez de Oviedo escrib\u00eda refiri\u00e9ndose a los frijoles que \u201cDestos tampoco hay necesidad de traer m\u00e1s simiente (de Espa\u00f1a), porque en estas islas y en la Tierra Firme se cogen muchas hanegas cada a\u00f1o\u2026hay grand\u00edsima cantidad\u2026e de otros f\u00e9soles e de otras maneras e colores diferenciados, e otras legumbres como habas, e mayores\u201d. Y en siglos posteriores abundan las referencias etnohist\u00f3ricas sobre la producci\u00f3n de frijoles.&nbsp; Indudablemente el espa\u00f1ol que migr\u00f3 a estas tierras pronto se adaptar\u00eda a esta dieta y har\u00eda suyos los frijoles. Son tan nuestros los frijoles, m\u00e1s bien, es tan nuestra la cultura del frijol, que tenemos tecnolog\u00eda agr\u00edcola tropical exclusiva para el frijol y su respectivo vocabulario. Y tan nuestros, que tambi\u00e9n hay un vocabulario para la cocina. Una de las t\u00e9cnicas de siembra: el frijol tapado, especial para \u00e1reas de dif\u00edcil topograf\u00eda. Tapar, socolear, llenar las vainas, aporrear son propios de los diferentes procedimientos o fases del cultivo del frijol.&nbsp; Y muy diferente a cualquier otro alimento, uno no cocina frijoles, los \u201cpone\u201d. Probablemente se refer\u00edan nuestros antepasado al tiempo que tardaban los frijoles en cocerse, superado hace rato con las ollas de presi\u00f3n. Igualmente, los frijoles no se queman, se pegan!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Constantino L\u00e1scaris, aquel fil\u00f3sofo espa\u00f1ol de la Universidad de Costa Rica, luego de vivir casi dos d\u00e9cadas entre nosotros escribi\u00f3 en \u201cEl Costarricense\u201d, all\u00e1 en los 70s:&nbsp; \u201cEl costarricense tiene unos platos necesarios, indispensables. Con ellos vive feliz. Sin ellos muere. Son: el arroz con frijoles, el gallo pinto, el pur\u00e9 de frijoles, la tortilla de ma\u00edz\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esta relaci\u00f3n de amor con el frijol est\u00e1 en crisis, casi como traici\u00f3n a qui\u00e9n sustent\u00f3 el pasado, alimentando a nuestros antepasados, forjando un pueblo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siendo el frijol un alimento de todos, comi\u00e9ndose tanto por ricos como pobres, era cuesti\u00f3n de tiempo para que fuese tambi\u00e9n uno de tantos elementos de la cultura que una clase \u201cced\u00eda\u201d a otra para diferenciarse. As\u00ed, el frijol, pas\u00f3 de ser considerado comida de pueblo, o de pobres, en fin, de menor estatus. El salto a su discriminaci\u00f3n era cuesti\u00f3n de tiempo (lanzo la idea como hip\u00f3tesis).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00eda pensarse tambi\u00e9n que siendo parte, o m\u00e1s bien, siendo el gallo pinto, y este a su vez propio de un tiempo de comida (el desayuno) que ha sido muy sacrificado en aras del consumo de los dudosos \u201ccereales\u201d, haya sido tambi\u00e9n descuidado su consumo en ese momento del d\u00eda, lo que me lleva a pensar tambi\u00e9n en que talvez s\u00ed sea m\u00e1s f\u00e1cil abrir una caja que \u201chacer comida\u201d. Porque s\u00ed, los tiempos cambian y hay menos tiempo para la cocina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no exageremos, si bien es cierto que \u201cponer\u201d frijoles lleva un poco m\u00e1s de tiempo que otros alimentos, tambi\u00e9n es cierto que una vez cocidos pueden mantenerse en porciones en el congelador en cantidades a disposici\u00f3n para la familia, durante varios d\u00edas. Y si se valoran sus propiedades nutricionales, es casi pecado no incluirlos en la dieta. Donde s\u00ed es imperdonable su ausencia, es en los \u201ccatering service\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero a la crisis del consumo, que replantea nuestras estrategias para incrementar su consumo, est\u00e1 una crisis quiz\u00e1 mayor:&nbsp; la disminuci\u00f3n en la producci\u00f3n agr\u00edcola, producto de las pol\u00edticas neoliberales y de su (peligrosa) visi\u00f3n de la seguridad alimentaria. En su momento se adujo que mientras se mantuviera el abastecimiento de frijoles (y de los otros granos b\u00e1sicos) no importar\u00eda si el frijol proven\u00eda de suelo nacional o extranjero. El tiempo dio la raz\u00f3n a la raz\u00f3n contraria: s\u00ed importa, s\u00ed se debe cultivar un porcentaje elevado\u2014para no decir todo\u2014del frijol que nos comemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valientes. Sucedi\u00f3 en 2008 cuando se desata a nivel mundial una crisis de alimentos que entontes demostr\u00f3 a los pol\u00edticos y sus asesores que haber sacrificado la soberan\u00eda alimentaria hab\u00eda sido un error, que el desmantelamiento del CNP no debi\u00f3 darse, que no debi\u00f3 desestimularse la producci\u00f3n de granos b\u00e1sicos. En ese a\u00f1o casi como un mea culpa, la administraci\u00f3n Arias prepara un Plan de Alimentos, para incrementar la producci\u00f3n de frijoles (ma\u00edz y arroz) y recuperar los silos de almacenamiento del CNP.&nbsp; Pas\u00f3 la crisis y se olvidaron del Plan (pero cuidado, los determinantes de dicha crisis siguen ah\u00ed).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos hombres y mujeres valientes (valientas, dicen los mayores) mantuvieron la producci\u00f3n de frijol, casi como un mandato divino, superior, porque no se puede explicar la obligaci\u00f3n de mantenerse sembrando frijoles si no hay comprador seguro. Hoy se venden frijoles por intermediaci\u00f3n de las universidades, del CNP y hasta de \u00a1Canal 7!&nbsp; El sector frijolero es un poquito de verg\u00fcenza que todav\u00eda nos queda en Costa Rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los frijoles son buenos, para las personas y para el ambiente, que somos finalmente un solo ser.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comer frijoles de producci\u00f3n nacional es enviar un peque\u00f1o mensaje de protesta: \u201cquiero que uno de los mejores alimentos que existen, que levant\u00f3 mi cultura, en su cuerpo y alma, siga conmigo, con los m\u00edos y desde los m\u00edos\u201d. Bien por este a\u00f1o internacional de los frijoles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A comer frijoles \u00a1carajo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">*Art\u00edculo elaborado por M.Sc. Romano Gonz\u00e1lez Arce, Nutricionista y con Maestr\u00eda en Antropolog\u00eda.  Funcionario del Ministerio de Salud y docente de la Escuela de Nutrici\u00f3n UCR, proyecto EC-436.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado por M.Sc. Romano Gonz\u00e1lez Arce en Diario La Extra del 17 de mayo del 2016. Frijoles producidos en Upala, Costa Rica. Fotograf\u00eda de Patricia Sed\u00f3 Mas\u00eds, 2016. 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